Comunicaciones Técnicas de Café
Número 18 - Febrero 2015

Ramirez Caficultura desde Costa Rica

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Poda brasileña de esqueletamiento y posibilidades de implementación en la caficultura tecnificada de otros países.

Ing. Jorge Ramírez Rojas

Asesor Experto en Café

jramirez@ramirezcaficulturadesdecostarica.com

En qué consiste la poda brasileña de esqueletamiento?

 

La poda de esqueletamiento se realiza comercialmente en Brasil desde hace muchos años y es una práctica agronómica de manejo de tejido que se utiliza en la caficultura de ese país con muy buenos resultados.


Este manejo se fundamenta en la capacidad de respuesta que tienen las ramas o bandolas del cafeto productivamente agotadas para generar nuevos crecimientos vegetativos plagiotrópicos (laterales) a partir de las yemas que permanecen en los nudos de estas ramas.


La práctica de esta poda consiste en cortar todas las ramas plagiotrópicas a una distancia de 30 a 40 cm hacia afuera del eje ortotrópico (aproximadamente un tercio de la rama), de tal forma que permanece la estructura central del cafeto casi desprovista de hojas, lo que le da a la planta la apariencia del “esqueleto” que le ha dado origen a su nombre.


Al mismo tiempo que se cortan las ramas, también se realiza un descope o corte del crecimiento apical para favorecer una mejor respuesta para la producción de los crecimientos laterales. Si este corte se realiza a menos altura en el eje principal, se induce una mayor brotación de crecimientos ortotrópicos (verticales) de reemplazo en el tallo lo que varía la modalidad de formación que se debe realizar al cafeto a partir de este manejo.


Cuando se hace mención a la poda de esqueletamiento para establecer comparaciones con la poda baja o recepa, se reconoce que ambas son tipos de poda muy drásticos ya que dejan los cafetos desprovistos de hojas y cosecha, sin embargo, para el caso del esqueletamiento la planta logra recuperar follaje rápidamente en la parte remanente de las ramas el mismo año de la poda y preparar una cosecha muy alta para el año siguiente.

 

 

Experiencias con la poda de esqueletamiento en Costa Rica

 

La técnica de la poda de esqueletamiento fue evaluada en Costa Rica hace más de 20 años, mediante el establecimiento de ensayos a cargo de los técnicos del Programa Cooperativo ICAFE-MAG y también aplicada en pruebas comerciales por parte de algunos finqueros principalmente del Valle Central. Los resultados de los ensayos no fueron concluyentes debido a la finalización prematura que se tuvo que hacer de estos, por la condición del denso follaje generado entre las hileras de cafetos que dio al cabo de pocos años en las parcelas de los tratamientos con poda de esqueletamiento.

Esqueletamiento en sistema de poda por lotes 

en finca de Heredia, Costa Rica.

Esqueletamiento en sistema de poda por hileras 

en finca de Alajuela, Costa Rica

 

La poda de esqueletamiento en algunas fincas comerciales se mantuvo durante pocos años, al cabo de los cuales los productores perdieron interés por esta práctica y retornaron al manejo de los tipos de poda convencionales que se realiza únicamente al eje ortotrópico en las modalidades del sistema de poda por hileras, poda por lotes o en las podas selectivas, y que han continuado siendo las más utilizadas por los caficultores hasta el presente.

 


¿Por qué los resultados no han sido favorables en la caficultura costarricense?

 

Luego de algunos años de aplicado el manejo del esqueletamiento en sistemas de poda por lotes y por hileras fueron señalados inconvenientes derivados de la ejecución de esta práctica. Los productores mencionaron dificultades para el paso de los trabajadores en la ejecución de las diferentes labores de cultivo entre las hileras de café “esqueletado”, además, después del seguimiento por varios años de cosechas no lograron encontrar una clara ventaja productiva entre lotes con esqueletamiento y lotes con podas convencionales.


Ciertamente, éstas y otras justificaciones dadas en su momento para la no adopción de la poda de esqueletamiento, fueron muy válidas y reflejan la realidad de lo que se ha podido observar en el campo. Sin embargo, las mismas no llegan a explicar por qué la buena respuesta al manejo de la poda de esqueletamiento en Brasil, no resulta igualmente ventajosa cuando se utiliza en cafetales de Costa Rica.


En relación con este tema se considera que la principal razón de la respuesta diferente a la aplicación de la misma tecnología de poda de esqueletamiento en estos países, se encuentra en los diseños y distancias de siembra que se utilizan en el manejo del cultivo.


En Brasil la separación entre hileras normalmente utilizada en los diseños de las plantaciones donde más se aplica el esqueletamiento va de 3,0 - 3,5 y hasta 4,0 m, y aunque en los últimos años se ha venido dando la práctica de siembra con distancias más cortas (sistemas adensados o semi-adensados), aun así, las distancias de siembra entre hileras no bajan de 2,5m.


En Costa Rica normalmente las distancias de siembra más amplias entre hileras son apenas de 2,0 m, inclusive muchas plantaciones se encuentran establecidas a distancias de siembra entre hileras todavía más cortas, de 1,90 m y hasta de 1,68 m.

Diseño de siembra favorable para poda de esqueletamiento 

en finca de Garça, SP, Brasil.

Hileras de cafetos de cuatro años de edad en 

finca de Pérez Zeledón, Costa Rica.

 

Para una adecuada respuesta al estímulo de la poda en las ramas plagiotrópicas (laterales) se requiere de espacio suficiente y adecuada luminosidad para el desarrollo de las ramas y la cosecha que se forma de manera sucesiva hacia el extremo de las ramas. Esta disponibilidad de espacio y luminosidad se ve notablemente favorecida con el uso de los diseños de cultivo que se manejan en la caficultura de Brasil.


Por el contrario, en Costa Rica un estrecho distanciamiento entre hileras que en muchas zonas de cultivo inducen un traslape muy prematuro entre las ramas de las hileras vecinas, y el follaje cerrado que se genera apenas dos o tres años después de la poda, no permite alcanzar una adecuada expresión productiva de las ramas durante un número suficiente de años de cosechas, sino que más bien el exceso de follaje va en detrimento de la producción.


Una característica de la respuesta del esqueletamiento observada en condiciones de la caficultura de Costa Rica desde los años 90, fue que la primera cosecha al año siguiente de la poda era muy alta lo que generó mucho entusiasmo entre los productores. Sin embargo, para los años siguientes la producción disminuyó notablemente y obligó en la mayoría de los casos a llevar a cabo podas bajas o recepa en estos lotes.   

 


Aplicación de la poda de esqueletamiento al sistema “safra zero” de Brasil

 

El sistema de “safra zero” o cosecha cero ha sido propuesto como una forma de racionalizar el proceso de recolección en lotes de plantaciones de gran extensión en Brasil. Tiene como objetivo evitar cosechar los lotes del año que corresponde a la baja producción a partir de la marcada bienalidad productiva (cosecha alta seguida de cosecha baja) que manifiestan algunos lotes de la plantación. Como condición que se debe cumplir para que este manejo cumpla su objetivo, es que el promedio histórico de producción de la finca no debe disminuir con la implementación de este manejo.

 

Se programan los lotes con alta cosecha para aplicar al año siguiente poda de esqueletamiento, lo que significa que en el año de poda no tendrán cosecha y por lo tanto tampoco habrá costos por recolección ni por otros rubros de atención y mantenimiento de los lotes. Al otro año esos mismos lotes van a dar una alta producción para seguidamente en el ciclo de baja cosecha volver a recibir poda de esqueletamiento, y así sucesivamente.

 

En Brasil a este manejo le atribuyen las siguientes ventajas: 1) No hay gastos por actividades de cosecha, ni tampoco de manejo del café poscosecha. 2) Menos gastos debido a la reducción en el uso de insumos (fertilizantes, plaguicidas, entre otros). 3) Se evita el daño que causa la mecanización de la recolección. 4) Se puede utilizar también aumentando los intervalos de poda, donde en vez de podar después de cada cosecha, se puede realizar la poda después de dos, tres y hasta cuatro cosechas. Además, puede ser suspendido a conveniencia y cambiar a poda convencional de recepa sin problema.

 

Sin embargo, a la vez se sugiere tener presente la necesidad de aplicar este sistema en lotes con cafetos muy vigorosos, en condiciones ecológicas favorables para el cultivo en cuanto a precipitación y temperatura (o con irrigación) además se previene que la administración de la finca con su implementación debe asumir el riesgo si coincide el año sin cosecha con mejores precios del café.

 


Consideraciones finales

 

La poda de esqueletamiento es una buena alternativa para la renovación de tejido productor del cafeto, pues permite aprovechar el potencial de reserva de las yemas que se encuentran en los nudos de las ramas que responden con la emisión de brotes como resultado del corte. El esqueletamiento integrado al manejo sistemático de la poda es una tecnología que ha encontrado muy buena respuesta comercial utilizado en plantaciones con diseños y densidades de siembra comunes en la caficultura de Brasil.

 

Evaluaciones y observaciones realizadas en Costa Rica con la poda de esqueletamiento desde los años 90, no dieron buenos resultados productivos después de varias cosechas, principalmente debido al manejo de cultivo con distancias de siembra cortas entre hileras que después de la primera cosecha comienza a limitar la expresión productiva de los cafetos por el traslape progresivo que generan las ramas entre hileras vecinas, fuerte competencia por luz y mayor diferenciación vegetativa en detrimento de la producción. Estas observaciones son también válidas en la expectativa de respuesta al uso de esta tecnología que pueda tenerse para las regiones cafetaleras de países como Colombia, México y Centroamérica.

 

La poda de esqueletamiento integrada al sistema de “safra zero” es una tecnología en proceso de adopción en fincas grandes de Brasil, la cual procura bajar los costos de la recolección y actividades poscosecha en el año de baja producción, pero no tiene en sí misma un impacto favorable en el mejoramiento de la productividad de la finca respecto al manejo de los lotes con sistemas de poda convencionales. Este es un sistema que presenta limitaciones para ser utilizado en la caficultura de países donde el tamaño de las unidades productivas y las modalidades de siembra no son aptas para la implementación de este manejo.

 
 

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