Comunicaciones Técnicas de Café
Número 25 - Mayo 2015

Ramirez Caficultura desde Costa Rica

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Prevención de la enfermedad del ojo de gallo 

con ajuste a los espaciamientos de siembra

Ing. Jorge Ramírez Rojas

Asesor Experto en Café

jramirez@ramirezcaficulturadesdecostarica.com

Antecedentes


La enfermedad del ojo de gallo (Mycena citricolor) (también Omphalia flavida), se encuentra presente en cafetales de América desde hace más de 130 años, sin embargo, se ha podido evidenciar a través de la historia de esta enfermedad que la caficultura de Costa Rica ha sido una de las más perjudicadas por daño económico causado por el hongo. En los últimos años en algunas zonas cafetaleras de otros países de Centroamérica y también en Colombia, se ha manifestado un incremento muy importante de la enfermedad, hecho que coincide con los años de ocurrencia del fenómeno climático de “La Niña”.


Aunque son varios los estudios y publicaciones realizadas sobre el tema del ojo de gallo, buena parte de estos han sido realizados precisamente en Costa Rica, sin embargo, a nivel más general con alcance de aporte de trabajos llevados a cabo en otros países; estos son más bien escasos y no tan detallados como se quisiera, toda vez que esta enfermedad no es problema económico importante en muchos países productores del mundo, como por ejemplo si lo es la roya.


También ha sido determinante para no disponer de mayor aporte de investigación y estudios; el hecho de que esta enfermedad prácticamente no existe en Brasil, lo que ha hecho que los centros de investigación de café de ese país, no hayan tenido que desarrollar proyectos específicos dirigidos al estudio de esta enfermedad.



Condiciones climáticas favorables al hongo


Las zonas de cultivo caracterizadas por alta precipitación, alta humedad relativa y la presencia de bancos de neblina desde tempranas horas del día en diferentes épocas del año; son las más propensas a sufrir fuertes ataques de ojo de gallo. Cabe señalar que en las ocasiones en que se presentan condiciones climáticas de “temporal” (lluvias persistentes durante varios días), el hongo encuentra ambiente muy favorable para una rápida multiplicación y diseminación, siendo precisamente en esta condición, cuando la enfermedad llega a causar el mayor daño económico en las plantaciones.

Bancos de neblina y condición de cultivo favorable para el ojo de gallo.

Condición agronómica de cafetos con mucho follaje y poca cosecha.

 

Síntomas y daños causados


La enfermedad se caracteriza por la formación de pequeñas manchas en las hojas, por lo general son lesiones circulares, aunque a veces pueden ser ovaladas o algo irregulares cuando dos o más manchas se fusionan, las lesiones jóvenes son oscuras y las viejas de color más claro, esta enfermedad también ataca los frutos del café.

Lesiones unidas en hojas fuertemente atacadas.

Lesiones de ojo de gallo en frutos del cafeto.

 
En condiciones muy húmedas, se producen unas cabecitas (gemas) sobre la superficie de las lesiones, las cuales una vez maduras, se desprenden por la acción de las gotas de lluvia que las transportan a hojas adyacentes. Si hay suficiente humedad o presencia de “agua libre”, las cabecitas germinan produciendo una gran cantidad de estructuras de infección que penetran la epidermis y atacan el tejido interno. La forma de diseminación del hongo por medio de salpique de las gotas de lluvia, hace que la enfermedad se presente por "parches" o sectores de la plantación, salvo en los casos de la ocurrencia de periodos lluviosos intensos y prolongados (temporales), cuando el daño se manifiesta en forma más generalizada.

Estructuras de reproducción (cabecitas) de Mycena citricolor.

Daño causado por la enfermedad al follaje y la cosecha.

 
El principal daño causado por la enfermedad a las plantaciones de café, es la severa defoliación (caída de hojas) que provoca durante una etapa de mucha actividad fisiológica de la planta, alterando el desarrollo normal de procesos vitales del ciclo productivo, causando un marcado debilitamiento, daño a la calidad del fruto que no alcanza su estado normal de madurez y un agotamiento prematuro de las plantas ubicadas en todas las áreas afectadas, lo que reduce la preparación de cosecha para el año siguiente.

Etapa final del proceso de defoliación causado por el hongo.

Impresionante caída de hojas provocada por la enfermedad del ojo de gallo.

 

Sistemas de siembra favorables para el ataque del hongo


En lugares con firmamento cerrado durante diferentes épocas del año, altos regímenes de precipitación anual y terrenos con topografía de ladera que permanecen en condiciones de umbría durante varias horas de la mañana; se han establecido y manejado plantaciones con espaciamientos de siembra muy cortos principalmente entre hileras. Estos sistemas de siembra fueron originalmente evaluados y desarrollados en otras condiciones ecológicas y terrenos, donde no se presentaban estas limitaciones para el cultivo altamente intensivo.

Sistema de siembra denso en ambiente favorable para el ojo de gallo.

Condición a lo interno del lote de café.

 

El resultado de este manejo que fácilmente se puede observar en cualquier recorrido que se realice por el paisaje cafetalero de estos lugares; es la generación de ambientes oscuros y muy húmedos en las plantaciones, de poca aireación y limitada entrada de luz. Esta condición hace que en los años con periodos lluviosos más intensos, se desarrollen severas epifítias de ojo de gallo en las plantaciones, causando un fuerte daño económico a productores y empresas, por la reducción en la producción y el agotamiento prematuro de las plantaciones que afecta como mínimo dos periodos consecutivos de cosecha.




Alternativas de control


Control químico


En Costa Rica se ha investigado de manera exhaustiva el control químico del ojo de gallo, principalmente después de la prohibición por daño a la salud humana, del uso de un fungicida inorgánico a base de arsénico y plomo que fue muy utilizado y eficaz para el control de la enfermedad. De esta manera durante las últimas décadas, se han llevado a cabo numerosos trabajos para la evaluación de una amplia gama de productos fungicidas para el control del ojo de gallo, cuyos resultados realmente en la mayoría de los casos, no han sido los esperados; o al menos no, para lograr un control eficiente en los momentos que la enfermedad se manifiesta con mayor severidad.



Sombra regulada y poda de cafetos


Las prácticas agronómicas de manejo de una sombra regulada en las plantaciones de café, ha contribuido a disminuir el ambiente de mucho sombrío que favorece mayor incidencia de la enfermedad, asimismo la realización adecuada de la poda de los cafetos después de la cosecha en las áreas afectadas por el hongo, ha permitido disminuir el nivel de inóculo residual para el siguiente periodo lluvioso, al eliminarse el tejido enfermo y dañado.


Es oportuno destacar que tanto en el manejo adecuado de la sombra en los cafetales como en la práctica de la poda, una amplia mayoría de los productores de café en Costa Rica, han asumido con mucho compromiso las recomendaciones técnicas establecidas por las instituciones responsables de establecer las estrategias para el control de la enfermedad.


No obstante, la evidencia del impacto del daño causado por el ojo de gallo en la condición agronómica de las plantaciones y en la disminución de la cosecha en los años de mayor incidencia de la enfermedad; han demostrado que este esfuerzo aunque muy importante, no ha resultado suficiente para disminuir de manera más significativa, el efecto perjudicial de la enfermedad cuando se dan condiciones favorables para el ataque del hongo.



Variaciones o ajustes a los espaciamientos de siembra


La variación en las distancias de siembra para optar por una mayor separación entre hileras que impida que el lote de siembra se "cierre" demasiado por traslape excesivo entre las ramas de las hileras vecinas, es una buena opción de manejo de la plantación, como medida de control preventivo para disminuir el ambiente favorable para el hongo. Este ajuste en el sistema de siembra puede ser realizado durante el proceso de renovación de los lotes de café viejos y agotados,  sin que con la implementación del cambio se llegue a reducir más de lo necesario el número de plantas por área, ya que esta ampliación de espacio en las calles, se puede compensar convenientemente por medio de un acortamiento de las distancias entre plantas, para alcanzar densidades de siembra de unas 5000 a 5500 plantas por hectárea, máximas que debería ser utilizado para el manejo del cultivo en las condiciones ecológicas que favorecen al hongo. 


Esta decisión de manejo del cultivo, impostergable para algunos productores y empresas si se quiere mejorar la productividad y bajar los costos para el control de la enfermedad en estas zonas cafetaleras; debe estar acompañada por una reducción significativa en el número de hijos (rebrotes desarrollados) que acostumbran dejar los productores por sitio de siembra, para lo cual se deben llevar a cabo las deshijas que sean necesarias para mantener solamente 2-3 ejes por el total de la planta.


Mejor aún si también con esta iniciativa se toma la decisión de establecer los nuevos lotes de café con plantas de almácigo formadas a un solo eje ortotrópico, práctica que ya se ha visto en Costa Rica es viable y de muy buena respuesta  agronómica, a través de las parcelas establecidas en distintas zonas cafetaleras con almácigo a un eje de diferentes variedades entregadas por el ICAFE a distintos productores, con fines experimentales, de observación o demostrativo. Igualmente en la misma finca del CICAFE, se pueden observar diferentes lotes y parcelas establecidas con almácigo formado a un solo eje, mostrando una excelente condición agronómica y productividad.


El ajuste a los distanciamientos de siembra complementado con el manejo de cafetos formados a partir de almácigo a un eje y realizar labores eficientes de deshijas para desarrollar plantas con una mejor disposición a la producción; es un objetivo muy importante que deben proponerse implementar los productores de las zonas más vulnerables al ataque del ojo de gallo, como una decisión de manejo del cultivo para prevenir los fuertes ataques de la enfermedad, para facilitar su control y mejorar la producción.



Nuevas investigaciones del ojo de gallo utilizando recursos biotecnológicos


Nuevos estudios sobre el ojo de gallo se realizan desde hace más de dos años en el Centro de Investigaciones en Café (CICAFE), en Costa Rica (La Nación,2013. Ver artículo). Efectivamente, el CICAFE cuenta desde el año 2012 con un moderno Laboratorio de Biotecnología, donde inicialmente se han realizado validaciones metodológicas y estudios básicos, para luego integrar el equipo de trabajo hacia el desarrollo de investigaciones más específicas y de gran relevancia para el sector cafetalero nacional, como son los estudios sobre el ojo de gallo.


La búsqueda de genes candidatos para resistencia o alta tolerancia al hongo Mycena citricolor, utilizando recursos genéticos de las introducciones de nuevas variedades provenientes de Brasil realizadas al CICAFE entre los años 2008 al 2012, lo mismo que de materiales genéticos de interés que se encuentran en el banco de germoplasma del CATIE en Turrialba; abren la posibilidad de que los productores puedan disponer a no muy lejano plazo, de una variedad de café con resistencia al ojo de gallo.

Referencia: 

-Gerencia Técnica del ICAFE 2011. Revista Informativa, edición especial. Número 1, año 5. 16 p.


 
 

Su guía para conocer sobre caficultura.