Comunicaciones Técnicas de Café 

Número 36 - Agosto 2015

Ramirez Caficultura desde Costa Rica

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Importancia de la segunda fertilización del cafeto en condiciones

del fenómeno de El Niño

Ing. Jorge Ramírez Rojas

Asesor Experto en Café

jramirez@ramirezcaficulturadesdecostarica.com

Importancia de la fertilización en caficultura


La fertilización del cafeto es la tecnología de mayor respuesta productiva para el manejo de sistemas de cultivo de altos rendimientos. En relación con los diferentes estados fenológicos del cafeto, el fraccionamiento de la fertilización anual programada en tres aplicaciones, es una forma de manejo muy adecuada para mantener una buena condición agronómica del cultivo y una buena producción.


La distribución de la cantidad total anual del fertilizante que requiere el cultivo y que usualmente se realiza en varias aplicaciones al año; permite adicionar oportunamente las dosis de nutrientes que requieren los procesos fisiológicos de la planta para el desarrollo normal del ciclo productivo del cafeto.

 
De esta forma, bajo condiciones climáticas adecuadas que garanticen buena humedad en los suelos, se puede lograr un mejor aprovechamiento con el fraccionamiento anual de la dosis total de este insumo que a la vez constituye un rubro muy importante en los costos de producción de la actividad cafetalera.

El Niño y la fertilización de los cafetales


Sin embargo, estamos atravesando una época de mucha variabilidad climática, donde el patrón esperado del clima principalmente en cuanto a la cantidad y distribución de las lluvias, es variable e imprevisto en razón del efecto actual del fenómeno de El Niño. Esto sugiere que los técnicos y los productores tomen decisiones eminentemente prácticas para el manejo de la fertilización, ya que durante el ciclo productivo del 2015 difícilmente podrá cumplirse la meta de realizar las tres fertilizaciones como normalmente se recomienda.


La deficiencia hídrica afecta el crecimiento vegetativo de los cafetos (producción de raíces, hojas, tallo y ramas) y el llenado de los granos; por lo tanto, la disminución de las lluvias respecto al patrón normal afecta la producción actual y futura, lo cual depende tanto de la disponibilidad adecuada de agua como de los nutrientes por parte de las plantas.

Características de los suelos y déficit hídrico


Los suelos derivados de cenizas volcánicas (Andisoles), presentan mayor capacidad de retención de humedad en función de sus características físicas, asimismo estos suelos responden mejor a la fertilización, por tanto serán los más adaptados para soportar mejor la falta de agua. Por su parte los suelos más viejos, muy arcillosos y con características físicas menos favorables para la retención de humedad (Ultisoles); estarán presentando menos capacidad de responder a períodos prolongados de sequía, y el cultivo estará sufriendo mayor afectación a las condiciones climáticas de déficit hídrico.

Fortalecer la nutrición por medio de la segunda fertilización


Ante el pronóstico climático para los próximos meses de condiciones variables de días secos y otros con lluvias, y a pesar de que corresponde esta época a la más lluviosa del año; se deben tomar las medidas del caso para reducir los efectos adversos de la deficiencia hídrica y tratar de lograr el mejor aprovechamiento de la fertilización. Una de estas decisiones de manejo del cultivo en razón de la situación actual, es realizar solamente dos fertilizaciones al año, de las cuales ya la primera se llevó a cabo en mayo o junio pasados.

 
Esta segunda fertilización cumple dos funciones de trascendental importancia en el manejo del cultivo tanto para el presente ciclo productivo como para el siguiente: Primero contribuir con el desarrollo final del grano, la maduración, la calidad de la cosecha y que el cafeto se mantenga fortalecido ante las enfermedades, y segundo que la planta pueda soportar mejor el prolongado periodo de sequía previsto para el 2016 y lograr sostener la mayor proporción posible de la cosecha preparada para el siguiente periodo.

Propuesta para la segunda fertilización


La segunda fertilización debe ser realizada con la llamada fórmula completa o balanceada, partiendo de la información del análisis de suelos, para de esta forma aplicar las cantidades y proporciones de elementos que requiere la plantación específicamente.


Si por diversas razones no se cuenta con la información del análisis de suelos, se debe acudir a las recomendaciones generales para plantaciones tecnificadas, una de las cuales indica que conviene aplicar en la segunda fertilización hasta 500 kg por hectárea de fórmula completa.


Partiendo de esta recomendación y tomando en cuenta la situación especial para realizar solamente dos fertilizaciones en este año, se considera oportuno reforzar la dosis de fertilizante aplicando en esta segunda ocasión con un 25% adicional del insumo, lo que corresponde a la aplicación para el segundo abonamiento de 625 kg de fertilizante por hectárea.

 

En cuando a las fórmulas fertilizantes, actualmente existe bastante facilidad para la preparación de mezclas ajustadas a las necesidades de las plantaciones con apoyo de los resultados del análisis de suelos. Sin embargo, en general se puede mencionar la proporción de nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio y boro, contenida en algunas fórmulas convencionales utilizadas según el tipo de suelo que más predomina en las zonas cafetaleras: (18-5-15-6-0,2), (18-2-14-8-0,2), (15-3-22-6-0,2), (19-4-19-2-0,1).


Esta fertilización puede realizarse en los meses de setiembre - octubre, y se debe tener especial cuidado de escoger los días que presenten las condiciones más apropiadas en cuanto a la humedad del suelo requerida para realizar estas actividades y obtener buenos resultados.

La fertilización sólo es efectiva si el suelo está suficientemente húmedo


Es importante tener presente que en los períodos secos, cuando escasea el agua, se reduce notablemente la absorción de los nutrientes por parte de la planta o puede detenerse casi por completo, además se necesita del agua para disolver los fertilizantes. Como es de esperar en sitios donde normalmente la cantidad anual de lluvia es relativamente baja, el efecto negativo de un período prolongado de sequía es considerablemente más perjudicial para el cultivo, y la decisión de aplicar el fertilizante debe tomarse en condiciones de suficiente humedad en el suelo.

 

Para los próximos dos meses del año (setiembre y octubre) es muy importante que las plantas absorban una adecuada cantidad de nutrientes antes que inicie el período crítico de sequía prolongada, con el fin de que los cafetos puedan soportar mejor las condiciones aún más adversas que se aproximan.


Para eso debe escogerse muy bien el momento para realizar esta segunda fertilización y tomar en cuenta que un sólo evento de lluvia después de varios días secos, no es suficiente para que existan las condiciones de humedad necesarias para la aplicación del fertilizante. El éxito de esta prática se asegura a medida en que las lluvias se vuelven más constantes.

Referencia

  • RAMIREZ, J.E. 2009. Hacia la Caficultura Sostenible. 216 p.
 
 

Su guía para conocer sobre caficultura.