Comunicaciones Técnicas de Café
Número 100 - Mayo 2019

Ramirez Caficultura desde Costa Rica

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Fenómeno de El Niño obligará a los cafetaleros a realizar principales

labores de manejo del cultivo en un corto tiempo

Ing. Jorge Ramírez Rojas

Consultor Experto en Café

jramirez@ramirezcaficulturadesdecostarica.com

Los cambios drásticos en el patrón climático provocados por el fenómeno de El Niño que ha venido afectando la región de Centroamérica desde el mes de octubre del 2018, han provocado una marcada reducción de las lluvias que a finales del año pasado afectó el crecimiento de las siembras nuevas y causó aumentó en el porcentaje de plantas perdidas. Además, muchos productores se quedaron sin poder realizar la última fertilización de los cafetales pues las lluvias se retiraron de manera prematura .


Ya para el 2019 los primeros cuatro meses del año han sido muy secos con escasas precipitaciones que a duras penas han alcanzado para inducir las floraciones principales, sin certeza aún de que el ingreso del periodo lluvioso se vaya a presentar oportunamente para el inicio normal de la etapa de desarrollo del fruto.


La prolongación inusual de la época seca y un primer ciclo lluvioso corto según ha sido anunciado por parte de los expertos meteorólogos, estará obligando a los caficultores ha programar y desarrollar las principales labores de manejo del cultivo en forma muy precisa, al disponer de un margen de tiempo más corto para llevar a cabo muchas labores de atención del cultivo  que es necesario realizar en esta época. 

 

Cuatro labores principales a realizar en 45 días


Con el inicio de las lluvias se genera la necesidad de realizar muy diversas actividades de manejo de las plantaciones, sin embargo, de las numerosas labores por ejecutar se pueden destacar cuatro de ellas por su gran importancia para el cultivo como son: siembras nuevas, atomizaciones, control de malezas y fertilizaciones.


Siembras nuevas


En esta época se debe llevar a cabo la siembra de las áreas renovadas y/o la resiembra de plantas pérdidas durante el ciclo anterior. La arranca de troncos y preparación de los terrenos ya se debe estar ejecutando para iniciar con las siembras en cuanto se establezcan las lluvias.


Es importante durante este lapso de tiempo haber trasplantado al sitio de siembra definitivo la totalidad o al menos la mayor parte del almácigo antes de que se presente la disminución de lluvias de mediados de año.


Atomizaciones


Con el inicio de las lluvias es necesario llevar a cabo en toda la plantación atomizaciones con fungicidas y nutrientes foliares para prevención de enfermedades fungosas y nutrición foliar. Estas aplicaciones deben comenzar unas dos semanas después de iniciado el periodo lluvioso y deben estar concluidas antes del inicio de la época canicular.


Control de malezas


Desde los primeros aguaceros se reactivan los crecimientos, rebrotes y nascencias de malezas. Algunas de estas malezas tal como las gramíneas y los bejucos deben ser controlados oportunamente durante las primeras semanas después de iniciadas las lluvias, pues de lo contrario comienzan a causar un efecto de competencia muy fuerte sobre los cafetos.


Estas labores son particularmente importantes de llevar a cabo en las áreas de siembras de años recientes donde la proliferación de malezas perjudiciales ocurre en forma más agresiva al estar los terrenos más expuestos al sol sin la cobertura suficiente de las plantas de café que aún requieren mayor desarrollo.


Fertilización


Menos precipitación de lo normal según lo previsto para el primer ciclo del período lluvioso del año, obliga a determinar de manera muy precisa el momento adecuado para llevar a cabo la primera fertilización, sabiendo que se requiere de varios días lluviosos antes y después de la aplicación para tener la seguridad de lograr un mejor aprovechamiento del abono.

 

Atraso en la ejecución de esta labor puede coincidir con el descenso prematuro de la precipitación de mediados de año y provocar pérdidas del producto aplicado. Además, se debe tener presente que la posible coincidencia de días secos después de la colocación del fertilizante en el suelo, lo deja expuesto al medio ambiente, propiciando pérdidas de nitrógeno, más aún si la fuente de este nutriente es la urea, como es lo común en las fórmulas físicas de los fertilizantes utilizados en café.

 

Ante esta situación lo primero que se debe prevenir es que el productor adquiera el fertilizante con la debida anticipación, para que lleve a cabo el abonamiento apenas se tenga buena humedad en el suelo, ya que se requiere de varias lluvias para que el fertilizante se disuelva bien, penetre en el perfil del suelo y comience a ser absorbido por los cafetos.

 
 

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