Comunicaciones Técnicas de Café
Número 70 - Febrero 2017

Ramirez Caficultura desde Costa Rica

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¿De dónde provienen las tecnologías utilizadas en la

caficultura de Costa Rica?

Ing. Jorge Ramírez Rojas

Asesor Experto en Café

jramirez@ramirezcaficulturadesdecostarica.com

 

TECNOLOGÍAS UTILIZADAS ANTES DE 1950


Los cafetales en la etapa inicial del cultivo comercial en Costa Rica a principios del siglo XIX, estaban sembrados del café conocido como “Criollo o Arábigo” derivado del Typica que originalmente había sido introducido a la región continental procedente del Caribe. Contrario a lo que se podría pensar, eran cafetales bastante expuestos al sol con algunos árboles de madero negro (Gliricidia sepium) que aportaban cierta condición de sombrío al cultivo.


Sin embargo, esta forma de cultivo cambió bastante con la siembra de árboles frutales y plátanos cerca de las plantas de café, como formas de manejo de los cafetales bastante utilizado por los productores de la época, ya que permitían obtener alguna ganancia con los frutales y suplir necesidades alimenticias de la familia con el plátano.

Primeras tecnologías


La información que llegaba a los productores de café del Valle Central por medio de algunos artículos técnicos, mencionaba los resultados favorables obtenidos en Colombia y Venezuela, mediante el cultivo con sombra de árboles leguminosos como las ingas y las erythrinas.


Las ingas fueron entonces rápidamente incorporadas como sombra en los cafetales, ya que esta especie ofrecía a las familias de los productores la ventaja del uso de madera para leña y también para la construcción de algunas estructuras de vivienda. En la última década del siglo XIX se realiza la introducción al país de las primeras semillas de erythrina (Erythrina micropterix o Erythrina poeppigiana) conocido como poró extranjero o poró gigante, y entonces ingas y erythrinas terminaron por sustituir al madero negro como sombrío del cafeto.


Un ordenamiento en la forma de sembrar el café y los árboles de sombra, se logró llevar a cabo con el arreglo de siembra en cuadro y la siembra en triángulo o “pata de gallo” establecidas a partir de las experiencias realizadas por el ingeniero Enrique Jiménez Núñez, con lo cual se podía aprovechar mejor el terreno disponible, colocar más plantas por área, simplificar las labores agrícolas y aumentar la productividad.

Posteriormente al pasar el cultivo a terrenos más inclinados, se comenzó a realizar la siembra a contorno o en curvas de nivel en contra de la pendiente, lo que permitía mayor control de la erosión y facilidades para el empleo de los instrumentos de labranza.


Otro cambio importante en la implementación de tecnologías más productivas, fue la sustitución del café Typica o Criollo por café Bourbon que fue introducido de El Salvador entre los años 1907-1908 por el señor Ezequiel Alvarez, donde las características de esta planta permitía ajustar mejor las distancias de siembra y mejorar la productividad.


El tema de la fertilización apenas se vislumbraba con algunas experiencias iniciales aplicando salitre chileno y algunas mezclas de elementos con el guano de islas peruano. Mientras que el manejo de la poda no había sido aún bien adoptado por los productores, por lo que se tuvo que esperar bastantes años para que esta práctica tan importante en caficultura, viniera a jugar un papel preponderante en el manejo agronómico del cafeto en Costa Rica.

TECNOLOGÍAS IMPLEMENTADAS DESPUÉS DE 1950


A partir de la década de los años 50 se dieron una serie de situaciones y convenios que propiciaron la creación del Programa de Investigaciones en Café, entre los cuales se pueden señalar los siguientes:


El conocimiento de diferentes estudios sobre morfología, ecofisiología y otras características de la planta de café difundidos por el Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas (IICA),  el establecimiento en terrenos de este mismo Instituto en Turrialba del Banco de Germoplasma de Café, la experiencia exitosa con los sistemas de cultivo intensivo de café desarrollados en Hawaii, el apoyo recibido por parte del Servicio Técnico Interamericano de Cooperación Agrícola (STICA)  y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA).

Aportes al conocimiento científico sobre la planta de café


Por muchos años el conocimiento sobre las características y el funcionamiento de la planta de café y su aplicación en la tecnificación del cultivo, marchó a paso lento a pesar de los esfuerzos realizados de mucho mérito para la época.


En los años de 1950 el IICA con sede en Turrialba, comenzó a publicar artículos especializados sobre café, elaborados por eminentes investigadores y científicos de la época. Estos trabajos abordaban los temas esenciales de la morfología y fisiología de la planta de café, los factores que influyen en su comportamiento y la respuesta del cafeto a la interacción del ambiente y el manejo del cultivo.

 

En el repaso actual que se puede hacer a los trabajos pioneros presentados por medio de estas publicaciones, se encontrará que la información técnica ahí contenida, mantiene una absoluta validez aún en el presente para el conocimiento y la aplicación de los conceptos y principios divulgados sobre la planta de café, razón por la cual siguen siendo de consulta obligada para los técnicos relacionados con la actividad cafetalera.


El Banco de Germoplasma en Turrialba actualmente a cargo del CATIE, también ha jugado un papel importante para la caficultura de Costa Rica, por la introducción de material genético proveniente del exterior, utilizado para trabajos locales de evaluación y selección de genotipos que actualmente forman parte de la oferta varietal disponible para los productores del país.

Creación del Programa de Investigaciones en Café


El programa de café inicia con el propósito de realizar una campaña de ayuda técnica para incremento y defensa de la producción de café en Costa Rica.  Para tal fin se elaboró un proyecto de cooperación entre el Departamento de Agronomía del MAI y STICA, el cual se pone en marcha a partir del año 1950, mediante la organización de un programa de extensión e investigación en café para apoyar con asistencia técnica y capacitación a los caficultores, y desarrollar nuevas tecnologías por medio de la experimentación en campo.


Debido a la falta de presupuesto para la creación de estaciones experimentales, se optó por una alternativa novedosa para la época, como fue llevar a cabo los ensayos sobre diferentes modalidades de cultivo en las propias fincas de los productores, bajo las condiciones de clima y suelos de las principales zonas cafetaleras.

 

Esto no solamente vino a solventar el problema de la falta de recursos para la realización de la investigación en centros experimentales, sino que facilitó la adopción de las tecnologías por parte de los productores que podían comprobar los beneficios de las nuevas prácticas en su propia zona de cultivo.  


A partir de esta organización de trabajo y con el aporte del grupo de ingenieros agrónomos preparados en la Escuela Nacional de Agricultura y posteriormente en la Facultad de Agronomía de la UCR, se logró estructurar el Programa de Investigaciones en Café, que logró asumir el liderazgo de la generación y adaptación de nuevas tecnologías en café que estarían impulsando la caficultura del país hacia los mayores niveles de productividad.

Manejo agronómico para el cultivo intensivo


El manejo del cultivo intensivo que se realizaba en Hawaii, fue observado por el ingeniero Víctor Manuel Pérez funcionario de STICA con motivo de una gira realizada a esa región en 1954, y estas técnicas de cultivo fueron después evaluadas y adaptadas al manejo de cafetales en la meseta central de Costa Rica.


Los sistemas se caracterizaban por el manejo eficiente de la planta de café por medio de podas sistemáticas, fertilización intensiva con base en la aplicación de los elementos nitrógeno y potasio en suelos de origen volcánico y con el cultivo a plena exposición solar.


El manejo de una poda gradual de los ejes agotados del cafeto conocida como poda de múltiples verticales y la poda sistemática por calles o hileras completas, fueron algunas de las novedosas técnicas provenientes de la caficultura de Hawaii.  

 

Años después se evaluaron también en el país los sistemas de poda por lotes, con base en la utilización del mismo principio de las podas cíclicas por hileras, pero aplicado a la modalidad de poda de lotes completos. Actualmente es la poda individual por planta y la poda por lotes, las formas de manejo de la planta más utilizadas por los caficultores.


El uso de variedades de porte bajo, permitió implementar el acortamiento en las distancias de siembra y aumentar la densidad de cafetos por unidad de superficie. Las tecnologías fueron generadas en Costa Rica a partir del desarrollo de numerosos experimentos de campo, la mayor parte de éstos realizados bajo condiciones agroecológicas de la meseta central.


Para realizar estudios sobre nutrición y fertilización del cafeto, se aprovechó el aporte del Laboratorio Químico de Investigaciones Agronómicas creado también por STICA, para llevar a cabo trabajos pioneros en el país sobre contenido de nutrimentos en los suelos y la variación estacional de los elementos para la nutrición del cafeto.


Muchos proyectos de investigación sobre los principales elementos nutricionales fueron desarrollados después en Costa Rica, para determinar la respuesta del cafeto a diferentes dosis, fuentes y épocas de aplicación de elementos esenciales mediante la fertilización al suelo. Actualmente se dispone de diferentes programas de fertilización, ajustados a las características de nuestros suelos cafetaleros. 

Variedades de porte bajo y alta productividad


Después de la época inicial del cultivo del Typica o Criollo y el cambió posterior que se hizo por el Bourbon; se trató de impulsar también la siembra comercial de algunas otras variedades, como Híbrido Tico, Villa Sarchí y Mundo Novo.

Sin embargo, fue la introducción de la variedad Caturra realizada por el IICA en 1952, y del Catuaí en 1965 por el ingeniero Gilberto Gutiérrez, ambas provenientes de Brasil; los acontecimientos que marcan un cambio profundo en cuanto al uso de variedades de porte bajo y alta productividad en el país.


Actualmente el cultivo de Caturra y Catuaí cubre alrededor del 85% del parque cafetalero nacional, mientras que el restante 15% está conformado por variedades con resistencia a la roya como CR-95 y Obatá y algunos otros materiales representados en pequeñas áreas de cultivo.

 
 

La introducción de nuevas variedades con resistencia a roya también provenientes de Brasil realizada entre los años 2008 y 2011 por el ingeniero Jorge Ramírez al CICAFE, genera una interesante expectativa sobre la posibilidad de que los productores puedan disponer en los próximos años de variedades resistentes al hongo, con excelentes cualidades agronómicas y muy buena calidad de taza, entre otras, Catiguá, IAC 125, Paraíso, Tupi y Catuaí SH3.

Inicio del cambio hacia la caficultura sostenible


A partir de la segunda mitad de los años de 1990 se comenzó a manifestar una creciente preocupación por el uso intensivo de agroquímicos en la caficultura de diferentes países. En Costa Rica el sentir de esta influencia no fue la excepción, y algunos grupos y organizaciones comenzaron a plantear formas alternativas de manejo del cultivo.


Sin embargo, la ejecución de algunos proyectos que quisieron implementar sistemas de cultivo muy alejados del arraigo de manejo del cafeto que se realiza en Costa Rica no tuvieron éxito, aunque se debe indicar que algunos de estos movimientos sirvieron para propiciar cambios en la forma de atender los cafetales y para generar mayor conciencia en cuanto a la importancia de la conservación de los recursos y del medio ambiente.

 

Una reducción drástica en el uso de agroquímicos tales como los herbicidas y los nematicidas que eran de uso generalizado en los cafetales, así como una racionalización importante en la utilización de fungicidas e insecticidas mediante la implementación del concepto de manejo integrado de plagas y enfermedades; se vinieron a sumar a las iniciativas para mejorar las prácticas de conservación de suelos y al notable resurgimiento del manejo de los cafetales con sombra.

Preparados para la caficultura del futuro


Con la implementación de técnicas de manejo y prácticas de cultivo sostenibles, nuevos retos se presentan para la caficultura de Costa Rica, donde los efectos causados por la variación climática ya se han hecho sentir de manera profunda y los cambios drásticos en la condición agronómica del cultivo que se esperan para el futuro, obligan a tomar las previsiones necesarias en apoyo a nuestros caficultores, quienes son los que generan el producto y por tanto los que mueven y sostienen la industria del café.


Entre los años 2007 y 2014 como parte de la gestión técnica del CICAFE, se dio la instalación de la red de estaciones meteorológicas en diferentes zonas cafetaleras, la liberación de tres nuevas variedades de café como son Venecia, Híbridos F1(L13A44 y L12A28) y Obatá, la creación del Laboratorio de Biotecnología, la incorporación de equipos analíticos y sensoriales HPLC y NIRS para determinación de calidad y origen, y la introducción de nuevas variedades altamente productivas con resistencia a la roya y a otras enfermedades y plagas. Esto ha permitido establecer bases sólidas para enfrentar con eficiencia los nuevos retos que debe asumir la caficultura costarricense ante factores adversos como el impacto del cambio climático.

Consideraciones finales


Durante el primer periodo de cultivo de café en Costa Rica se dieron algunos avances técnicos, como el cambio de café criollo (Typica) por el café Bourbon, el manejo más apropiado con especies de sombra, trazados más ordenados y la siembra a contorno o en curvas a nivel. Sin embargo, estos cambios se dieron en lapsos de tiempo prolongados, sin lograr contribuir con aumentos significativos en la productividad del cultivo.


A partir de los años de 1950 concurren factores y acontecimientos que favorecen el desarrollo tecnológico de la caficultura costarricense y permiten lograr incrementos sorprendentes de la productividad. Cuatro tecnologías marcaron la revolución de esta caficultura: siembra de variedades de porte bajo y alta producción, acortamiento de las distancias de siembra, poda eficiente del cafeto y programas intensivos de fertilización.


Las variedades de café que más han favorecido el aumento de la productividad, son Caturra y Catuaí provenientes de Brasil, mientras que conceptos y procedimientos para el manejo agronómico de la planta, fertilización intensiva y cultivo a plena exposición solar en suelos volcánicos, derivan inicialmente de la observación, evaluación y adaptación de sistemas de producción que realizaban en Hawaii.


Durante la segunda mitad de los años de 1990 se marcó un cambio hacia la disminución en el uso de agroquímicos para la atención del cultivo, el manejo del café con sombra retomó su importancia y se implementaron más las prácticas de conservación de suelos. Esto ha contribuido a marcar la ruta hacia la caficultura sostenible con mayor protección de los recursos y del medio ambiente.


El desarrollo de las tecnologías adaptadas a la caficultura costarricense en las áreas de manejo agronómico, fertilización y otras especialidades de participación más reciente, se debe al aporte de ingenieros agrónomos nacionales que en diferentes épocas y por 67 años desde 1950, han conformado los equipos de trabajo del Programa de Investigaciones en Café del MAG, el Programa Cooperativo ICAFE-MAG y el ICAFE.


La oferta tecnológica para los productores a través de la instancia técnica representada por el Centro de Investigaciones en Café (CICAFE), es amplia y de probada eficiencia para el manejo actual del cultivo y para enfrentar los nuevos retos y desafíos, en función del trabajo continuo que realizan los expertos y técnicos en las diferentes dependencias del CICAFE.


Sin embargo, la caficultura de Costa Rica se encuentra sumida desde hace varios años en una franja de baja producción, evidentemente no por falta de tecnologías para el cultivo de altos rendimientos, sino por otros factores desfavorables que deben ser revertidos de manera eficiente y definitiva, tema que estaremos analizando en una próxima publicación.

 
 
 

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