Comunicaciones Técnicas de Café
Número 80 - Agosto 2017

Ramirez Caficultura desde Costa Rica

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Principales causas del “paloteo” en plantas de café

Alternativas de manejo para prevenir el problema

Ing. Jorge Ramírez Rojas

Asesor Experto en Café

jramirez@ramirezcaficulturadesdecostarica.com

 

El “paloteo” de la planta de café se puede presentar en cualquier etapa de su desarrollo. Es un disturbio que se asocia con una condición raquítica de las plantas que se ha atribuido a diversas causas, lo que hace que las opciones de manejo utilizadas para corregir el problema, en muchas ocasiones no alcanzan a ser efectivas, o solamente permitan lograr un cambio favorable aparente de los cafetos que al poco tiempo vuelven a manifestar los mismos síntomas de debilitamiento.

Características del problema

 

Esta situación comienza a manifestarse a través de un retardo en el crecimiento de la planta, la pérdida intensa de las hojas, el secamiento y muerte de las ramas que se inicia en la punta y va avanzando hacia la parte interna hasta secar por completo el tejido. Esto ocurre tanto en plantas jóvenes en activo crecimiento como en plantas adultas en plena producción.

 

La presencia de paloteo en una plantación produce cuantiosas pérdidas. Si el problema ocurre en plantas jóvenes habrá necesidad de resiembras, y si se presenta en una plantación en producción la cosecha disminuirá notablemente en cantidad y en calidad.

Origen del paloteo del cafeto y alternativas de prevención


El paloteo se origina principalmente por una inadecuada nutrición de la planta. Varias son las causas que llevan a que la plantación no se encuentre en el estado nutricional apropiado para el buen desarrollo y producción de los cafetos.

1. Pobre desarrollo del sistema radical


Si se asume la siembra de almácigo de buena calidad, el problema entonces puede tener su origen en una inadecuada colocación de las plantas en el hoyo o en que la siembra se tuvo que realizar en suelos muy compactados.

 

Esto se previene con la siembra cuidadosa del almácigo en el campo, evitando que las raíces queden torcidas. En suelos muy compactos, o con capas impermeables a poca profundidad, es necesario abrir hoyos más grandes para facilitar el desarrollo inicial de las raíces sin ningún obstáculo.

 

2. Presencia de plagas y enfermedades en la raíz


Plagas como cochinillas de la raíz (Geococcus sp), nemátodos (Pratylenchus sp, Meloidogyne sp) y jobotos (Phyllophaga sp), van debilitando gradualmente la planta al succionar la savia, causar agallas o cortar las raíces. Igualmente tanto el sistema radical como la base del tallo, pueden ver afectados por el ataque de hongos habitantes del suelo que pueden incluso llevar a la muerte de la planta.

 

Por eso es necesario utilizar almácigo de buena calidad, libre de plagas y enfermedades y prevenir problemas posteriores realizando la desinfección del suelo con algún producto fungicida antes de la siembra, asimismo al momento de la siembra colocar una dosis pequeña de insecticida-nematicida.

 

3. Fertilización inadecuada


La falta de una fertilización adecuada genera retardo en el crecimiento, amarillamiento de las hojas, limita el desarrollo del fruto, causa mayor severidad en el ataque de enfermedades fungosas y agotamiento prematuro de los cafetos. También puede ocurrir que la carga de cosecha sea excesiva en relación con la capacidad de la planta para sostener crecimiento y fructificación

 

El problema se corrige utilizando un plan adecuado de fertilización tanto en cantidad como en calidad de los insumos, además en suelos ácidos es necesario aplicar enmiendas calcáreas para mejorar la condición del suelo. Un aspecto de mucha importancia como apoyo para establecer un programa de abonamiento eficiente y racional, es contar con la información del análisis de suelos.

 

4. Impacto de la variación climática

Los cambios en el patrón climático normal cada vez más frecuentes en las regiones cafetaleras, provocan en algunos casos la ocurrencia de periodos prolongados de sequía, y en otras lluvias frecuentes y muy intensas.


La falta de agua causa un fuerte estrés a la planta del que posteriormente tarda mucho más tiempo de lo normal para poder recuperarse, mientras que las lluvias excesivas provocan lavado de nutrientes y favorecen una mayor incidencia de enfermedades fungosas.


Los mayores riesgos de afectación debido a estos factores se previenen implementando sistemas de cultivo con sombra regulada y realizando prácticas agronómicas y obras de conservación de suelos.

 

Referencia:

Valencia, G. 1998. Manual de nutrición y fertilización del café.

 
 
 

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